Bronca de productores porque crece el abigeato en la 5° sección de San Luis

Aseguran que nadie atiende sus reclamos y que la Policía ya no se ocupa de la problemática. Reclaman una política de seguridad.

Los productores de San Luis del Palmar hicieron llegar sus quejas al diario El Litoral por lo que denuncian “es una realidad palpable pero que nadie hace nada”. Aseguran que desde tiempo han aumentado los casos de abigeato y que la situación es aún más complicada en la quinta sección de San Luis del Palmar. 

Quejas hacía la policía


“La Policía ya no hace sus recorridos nocturnos y los diurnos son escasos. Los productores nos unimos y aportamos para el combustible de la fuerza, pero de un tiempo a esta parte ya no se ocupan de patrullar las zonas calientes, donde se pierden ganado de manera cotidiana”, se quejaron los productores ante El Litoral. 


Los ruralistas aseguran que “todos saben quienes son los cuatreros de la zona, pero nadie hace nada”. Temen que la paciencia se acabe y que los productores tomen cartas en el asunto y hagan justicia por mano propia. 


El abigeato es una problemática de vieja data en Corrientes, pero que ha aumentado a niveles escandalosos. Solo basta con recordar lo sucedido en la localidad de La Cruz, donde se había montado toda una infraestructura delictiva para faenar animales robados y comercializarlos mediante un frigorífico ilegal. La situación, hoy en manos de la Justicia, salpica a algunos dirigentes políticos de aquella zona. 


Si la agenda 2030 de Corrientes tiene como eje la modernización, industrialización y progresos, delitos como el abigeato no pueden seguir en aumento, pues atenta contra el desarrollo productivo de la zona y acaba con el anhelo de seguir produciendo para mejor esta amada provincia. 


Es hora que los representantes del pueblo correntino tomen en serio las quejas de los productores y  se trace una política que ponga fin al cuatrerismo. 


 Los productores de Corrientes están dispuestos a poner su grano de arena para que llegue el día en que ya no se contabilicen la cantidad de cabezas de ganado robadas, pero debe existir un compromiso unánime para trabajar en esta problemática.